La relación estratégica entre el gigante del entretenimiento Netflix y la duquesa de Sussex, Meghan Markle, parece haber llegado a un punto de inflexión definitivo. Tras años de una colaboración que capturó la atención mediática global, la plataforma ha confirmado que dejará de ser socio inversor en As Ever, la ambiciosa firma de productos de estilo de vida liderada por Markle. Esta decisión marca el cierre de un capítulo que comenzó con un contrato histórico valorado en aproximadamente 100 millones de dólares.
Un socio pasivo en un mercado competitivo
Desde el inicio, el papel de Netflix en la marca de productos de la duquesa fue definido por los propios ejecutivos de la compañía como el de un «socio pasivo». Según declaraciones previas de Ted Sarandos, co-CEO de la plataforma, la empresa funcionaba principalmente como un modelo de descubrimiento, aprovechando la innegable capacidad de Meghan para generar tendencias y agotar productos con solo aparecer en pantalla.
La marca As Ever, que evolucionó desde su concepto original nacido en 2024 bajo el nombre American Riviera Orchard, se centró en comercializar una cuidada selección de tés, mermeladas, vinos y artículos para el hogar. Aunque el lanzamiento inicial generó un frenesí de ventas —impulsado por la fascinación del público hacia la vida de los Sussex—, Netflix ha decidido que Meghan continúe desarrollando esta visión de manera independiente, fuera de su estructura financiera directa.
El impacto en Archewell Productions
El acuerdo original no solo abarcaba productos comerciales, sino también una sólida alianza con Archewell Productions, la productora fundada por Meghan y el Príncipe Harry. Bajo este estandarte se estrenó la serie de cocina «Con amor, Meghan» en marzo de 2025, la cual gozó de una segunda temporada y un especial navideño debido a su acogida inicial.
Sin embargo, el «discreto éxito» de algunos otros proyectos del matrimonio ha generado interrogantes sobre la rentabilidad a largo plazo de esta alianza. Diversas fuentes de la industria señalan que, si bien la fascinación por la pareja sigue vigente, la renovación de sus contratos se ha visto sometida a condiciones mucho más estrictas: menos inversión directa y una prioridad absoluta para Netflix a la hora de valorar y rechazar nuevas propuestas.
El futuro de Meghan Markle: Independencia y marca propia
A pesar del retiro de fondos por parte de Netflix, el entorno de la duquesa se muestra optimista. La declaración oficial subraya que Meghan llevará la marca a su «siguiente etapa de forma independiente», una movida que le otorgará un control creativo y comercial total sobre sus productos.
Esta independencia llega en un momento donde la figura de la estrella de Suits sigue siendo un imán para el análisis de prensa. Como recordó Sarandos en su momento, el fenómeno de agotamiento de stock de marcas asociadas a Meghan es una prueba de que su influencia está lejos de desaparecer. La gran incógnita ahora es si As Ever podrá sostenerse y crecer sin el respaldo financiero y la plataforma de marketing masivo que representaba el gigante del streaming.
Un cambio de estrategia para Netflix
Por su parte, Netflix parece estar refinando su estrategia de contenido de celebridades, moviéndose hacia acuerdos más flexibles y menos dependientes de figuras individuales de alto costo. La plataforma ha dejado claro que, aunque se enorgullecen de haber ayudado a materializar la visión inicial de la marca, el mercado actual exige una eficiencia que obliga a reevaluar incluso los contratos de nueve cifras.
El futuro de los episodios temáticos de la serie de cocina de Meghan sigue en el aire, pero lo que es seguro es que el modelo de negocio entre la realeza de Hollywood y el gigante de Silicon Valley ha cambiado para siempre.

