El arranque del 2026 ha marcado un antes y un después en la industria automovilística global. Geely Auto ha sorprendido al sector al superar oficialmente a BYD en volumen de ventas durante los meses de enero y febrero, consolidándose como el fabricante número uno en China.
La estrategia del «sorpasso»
El éxito de Geely no es casualidad; responde a una estrategia de catálogo diversificado. Mientras otros competidores han apostado casi exclusivamente por la electrificación, la compañía liderada por Li Shufu mantiene una oferta equilibrada que incluye modelos de combustión, híbridos y eléctricos bajo marcas como Zeekr, Lynk & Co y Galaxy.
En el primer bimestre del año, Geely entregó 476.327 vehículos, logrando un crecimiento sostenido incluso en un mercado marcado por la incertidumbre. Por el contrario, BYD ha registrado un descenso significativo del 36% en sus ventas anuales, totalizando 400.241 unidades.
¿Por qué cae el entusiasmo por el vehículo eléctrico?
El sector automotriz en China atraviesa una transformación forzada por las nuevas políticas públicas. La reducción de los incentivos fiscales —donde la exención del 10% se ha reducido a la mitad (5%)— ha enfriado la demanda. El Gobierno chino, con el objetivo de eliminar estos beneficios antes de 2028, busca frenar la «guerra de precios» insostenible que ha llevado a muchas marcas a vender sus modelos por debajo del costo de producción.

Innovación frente a la guerra de precios
Ante un entorno altamente competitivo, Geely Auto ha decidido alejarse de las rebajas agresivas para enfocarse en la innovación tecnológica. La apertura de su nuevo centro de pruebas de seguridad en Ningbo es una señal clara: la marca busca capitalizar su crecimiento a través de la mejora en la autonomía, la carga y la fiabilidad de sus componentes.
Con este movimiento, Geely no solo se asegura el primer puesto en China, sino que establece un nuevo estándar para los fabricantes que buscan perdurar en un mercado global cada vez más regulado y exigente.

